Los coleccionistas llaman «remakes» a los modelos de automóviles extranjeros fabricados en la URSS. Se copiaban de una miniatura importada que su fabricante original ya había dejado de producir.
A diferencia de los modelos soviéticos habituales, los remakes se fabricaban en plantas de juguetes y se vendían en las secciones de juguetes, no en las de recuerdos.